Los maullidos es una de las manera en la que los gatos se comunican contigo, así que debemos prestar atención en lo que nos tratan de comunicar. Exploremos las principales causas detrás del maullido excesivo de nuestros peludos.
1. Saludar
Esta es una de las razones mas simples, algunos gatos son más sociales y usan este sonido para darte la bienvenida.
2. Hambre
Si has escuchado unos maullidos persistentes y con un tono exigente ya sabes la razón. Los gatos mantienen rutinas de comidas, si esta se altera tu pequeño te lo hará saber.
3. Cariño y atención
Sabemos bien que son muy independientes pero muchos disfrutan del contacto con sus humanos. Tu pequeño puede estar pidiendo caricias o tiempo de juego.
4. Celo
Durante esta etapa las gatas pueden volverse mucho más vocales, los maullidos se vuelven intensos y frecuentes, y están diseñados para atraer a los machos.
5. Estrés
Esta es una de las causas más comunes de los maullidos excesivos, factores como cambios en la rutina, en su entorno o la llegada de un nuevo miembro al hogar pueden aumentar la ansiedad de tu pequeño.
¿Qué hacer si maúlla mucho?
Es importante observar los patrones de maullido y en que situaciones se dan para entender qué necesita y darle solución. Si notas un aumento repentino o cambios en el tono del maullido, como de dolor, consulta con un veterinario.
También puedes enriquecer su entorno con juguetes, espacios donde se sienta seguro y sobre todo interacción diaria para mantener a tu gato feliz.
Al entender mejor las señales que tu gato te envía a través de sus maullidos, podrás actuar adecuadamente a sus necesidades y fortalecer el vínculo con tu pequeño.